1.TRANSILVANIA:
Sin duda el Castillo de Bran es una de los mayores atractivos de Transilvania, ya que allí fue donde vivió el cruel Vlad Tepes, personaje que sirvió como fuente de inspiración para el Conde Drácula. Este príncipe sanguinario, fue hijo de Vlad Cracul, y cuenta la leyenda que murió a finales del siglo XV combatiendo con 200 de sus soldados contra un ejército de 120 mil turcos que lo asediaban.
El príncipe tenía un apodo, "el empalador", que le fue dado por el gusto que tenía por torturar a sus enemigos y a los traidores: la sádica costumbre de atravesar con un palo sin punta a la persona, para que muriera lentamente.
El castillo de Bran está situado en Sighisoara, y recorren el castillo y sus alrededores nos envuelve en la leyenda de Vlad Tepes gracias a la perfecta conservación de la campiña del castillo donde aún podemos ver calles adoquinadas y 11 torres que le imprimen un marcado carácter medieval y casi mítico.
2.EDIMBURGO SUBTERRÁNEO:
La ciudad de Edimburgo, capital de Escocia, no necesita mucho más de lo que tiene para convertirse en el destino turístico de primer orden que actualmente es. Su magnífico Castillo,su entorno natural, sus calles medievales y el Festival de Agosto que se celebra todos los años en la ciudad, son atractivos más que suficientes para visitar esta preciosa ciudad.
Pero si os digo que hay algo bajo sus calles que realmente merece la pena descubrir, y que se ha convertido en la principal atracción turística de Edimburgo, ¿sabríais decirme de qué estoy hablando?
Vamos a desvelar el misterio: me refiero a Gilmerton Cove, un entramado de cámaras y pasadizos que se encuentran bajo el barrio de Gilmerton, en la zona sur de Edimburgo. Este lugar se ha convertido en la principal atracción turística de la ciudad escocesa, desbancando al Castillo y al Zoo. Es posible recorrer los tenebrosos pasajes en una visita guiada, digna de la película de terror más clásica que se precie.
Vamos a desvelar el misterio: me refiero a Gilmerton Cove, un entramado de cámaras y pasadizos que se encuentran bajo el barrio de Gilmerton, en la zona sur de Edimburgo. Este lugar se ha convertido en la principal atracción turística de la ciudad escocesa, desbancando al Castillo y al Zoo. Es posible recorrer los tenebrosos pasajes en una visita guiada, digna de la película de terror más clásica que se precie.
Los pasadizos de Gilmerton Cove tienen una antigüedad de más de trescientos años, y a día de hoy siguen siendo un misterio para arqueólogos e historiadores. Se especula que podría tratarse de catacumbas para refugio de grupos religiosos en tiempos de persecuciones; tal vez una tumba, un lugar de reuniones para miembros de la Logia Masónica o incluso el lugar de recogimiento de los Caballeros Templarios… A día de hoy, lo único que se sabe que a principios del siglo XVIII las cuevas fueron ocupadas por un herrero local llamado George Paterson.
3.TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS:
El Triángulo de las Bermudas, también conocido como el Triángulo del Diablo y El Limbo de los Perdidos, es un área geográfica situada en el Océano Atlántico entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida). El triángulo que forman estos puntos es casi equilátero, con un área aproximada de 1.2 millones de km² (casi medio millón de millas cuadradas).
La primera mención documentada acerca de desapariciones en el área se hizo en 1951 por E.V.W. Jones como periodista en el servicio de Prensa Asociada respecto a algunos barcos perdidos. El artículo de Jones notó la "misteriosa desaparición" de barcos, aviones y pequeños botes en la región y le dio el nombre de "Triángulo del Diablo". Posteriormente fue mencionado en 1952 en un artículo de Revista de Destino por George X. Sand, quien subrayó varias "extrañas desapariciones marinas". En 1964, Vincent Geddis se refirió al área como "El Mortal Triángulo de las Bermudas", después de esto el nombre "Triángulo de las Bermudas" se hizo común.
Uno de los incidentes más conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de EE.UU. durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale, Florida el 5 de diciembre de 1945.
Uno de los incidentes más conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de EE.UU. durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale, Florida el 5 de diciembre de 1945.
Otra pérdida bien conocida es la de los aviones de transporte Tudor IV, llamados Star Tiger y Star Ariel. Las aeronaves operadas por la línea aérea British South American Airways Corporation volaban rutinariamente en la ruta de Sudamérica – Bermudas.
Cargando 29 pasajeros más la tripulación comandada por el Capitán B. W. McMillan, el Star Tiger salió unas horas antes de Azores, unos de los numerosos puntos de escala para cargar combustible fijados en su ruta de Londres a La Habana. Al aproximarse a las Bermudas, McMillan pidió por radio que calibraran sus sistemas de navegación y que se aseguraran que se mantenía en curso. Al determinar que el avión estaba ligeramente fuera de curso, su posición fue corregida con respecto a las Bermudas a 72 grados de la isla. Ninguna transmisión adicional del avión fue recibida desde entonces.
Cargando 29 pasajeros más la tripulación comandada por el Capitán B. W. McMillan, el Star Tiger salió unas horas antes de Azores, unos de los numerosos puntos de escala para cargar combustible fijados en su ruta de Londres a La Habana. Al aproximarse a las Bermudas, McMillan pidió por radio que calibraran sus sistemas de navegación y que se aseguraran que se mantenía en curso. Al determinar que el avión estaba ligeramente fuera de curso, su posición fue corregida con respecto a las Bermudas a 72 grados de la isla. Ninguna transmisión adicional del avión fue recibida desde entonces.
Estos son dos accidentes de los numerosos que han habido en el Triángulo de las Bermudas.
Este bosque, de más de 3.000 hectáreas de extensión, es el lugar elegido por decenas de personas cada año para poner punto final a sus vidas. En el 2002 se alcanzó el record de 78 suicidios en el interior del bosque.
En el Japón feudal del siglo XIX, cuando las hambrunas y las epidemias azotaban a la población las familias más pobres abandonaban a su suerte a los niños y a los ancianos que no podían alimentar. Durante el siglo pasado el escritor Seich Matsumoto, publicó una novela donde narraba el suicidio de uno de sus personajes en Aokigahara y 1993 otro escritor lanzo una guía para suicidarse donde recomendaba este bosque como un lugar idóneo para quitarse la vida.
En la década de los 70 las autoridades se vieron obligadas hacer búsquedas para encontrar los cadáveres de los suicidas. Anualmente 300 operarios se adentran en el bosque para localizar los cadáveres que no han sido encontrados por los visitantes y guardias forestales. Incluso la policía patrulla los alrededores en busca de posibles suicidas.
La cercanía a la gran ciudad de Tokio también es una de las causas por las que muchos suicidas acudan hasta este lugar, quizás en busca de un lugar tranquilo donde llevar a cabo su último deseo. Otro motivo importante por el que los suicidas se quitan aquí la vida es el económico, y no es broma. En Japón, los familiares de los suicidas tienen que correr con los gastos económicos que pueda provocar el suicida, sean del tipo que sean, por ejemplo si alguien decide arrojarse a las vías del tren, la familia tendrá que acarrear con el coste de los retrasos en el trayecto a todos los pasajeros del mismo e indemnizar a la compañía ferroviaria por todos los inconvenientes que pueda causar.
En el bosque suicidarse es gratis y no conlleva ningún gasto.
5.SANATORIO DE AGRAMONTE, ESPAÑA:
Se han registrado psicofonías en las que al prender una grabadora, quedan guardadas voces que dicen "¿yo qué hago aquì?" o "lárguense de este lugar". También hay muchas fotografías de fantasmas, y algunos usan este hospital para hacer sesiones de magia negra.
6.EL FANTASMA DE RAYNHAM HALL, INGLATERRA:
Lord Charles Townshend, rico terrateniente y distinguido miembro del Gobierno Whig, se enamoró de Lady Dorothy Walpole y hermana del no menos célebre, 1er Conde de Orford.
Tenía pensado casarse con ella pero se vio forzado a contraer matrimonio con Lady Elizabeth Pelham, hija del Barón Pelham de Laughton.
A la muerte de su primera esposa Elisabeht Pelham, Charles Townshend se casa por segunda vezDorothy Walpole. Charles aportó cinco hijos de su matrimonio anterior que sumados a los siete que le daría “Dolly”.
Pero la pasión inicial y el buen entendimiento de la pareja dejaron paso a la desconfianza, al recelo y a los celos de Lord Townshend. Enterado del antiguo idilio de su esposa con Lord Philip Wharton, mandó encerrarla en una alta torre del Raynham Hall.
Se notificó la repentina muerte de Lady Dorothy Townshend, como desenlace final de la viruela. Se procedió a su entierro sin más, en medio de la mayor discreción, lo que alentó a ciertos rumores acerca de su misteriosa y repentina muerte.
Las sospechas recayeron sobre Lord Charles Townshend, poco tiempo después de que Lady Dorothy Townshend falleciera en extrañas circunstancias, su espíritu se manifestó de forma continua ante los ocupantes de Raynham Hall.
La servidumbre fue la primera en reconocerla vagando por la mansión, se manifestaba con el semblante lívido, y con las cuencas de los ojos vacías.
Con 64 años, Lord Charles Townshend fallecía en Raynham Hall, unos 12 años después de que desapareciera su segunda mujer con tan solo 40 de edad. Dada la frecuencia de las apariciones, los Townshend abandonaron Raynham Hall.
Pocos años después, el Príncipe Jorge de Gales -futuro rey Jorge IV-, de paso por el condado de Norfolk, tuvo la extraña idea de alojarse en Raynham Hall. En medio de la noche, fue súbitamente despertado por sollozos y risotadas histéricas descubriendo, con gran estupor, que al pie de su cama estaba mirándole el espíritu.
Fue en noviembre de 1926, cuando el fantasma de Dolly se le apareció al último descendiente vivo de la familia Townshend: su tataranieto Lord Bruce Townshend.
Diez años después de ese encuentro entre Dolly y su tataranieto, se tomó la famosa fotografía. El Capitán Hubert C. Provand, experto en fotografía, había recibido el encargo de realizar varias fotografías interiores de la vasta mansión para la famosa revista “Country Life”.
Afirmaría posteriormente haber visto una forma etérea bajar por aquella suntuosa escalera de roble, dirigiéndose hacia ellos, por reflejo profesional, apretó el obturador del flash cuando aquel espíritu flotante estaba a mitad de camino de ellos.
Se declaró convencido de la autenticidad de la extraña fotografía, tras analizarla detalladamente y a conciencia.
7.WHITECHAPEL, LONDRES:
La identidad de Jack el Destripador, o más conocido como Jack the Ripper, sigue siendo un misterio para todos a pesar de las profundas investigaciones acerca de los crímenes atribuidos a él.
Su zona de acción fue la zona de Whitechapel, zona especialmente empobrecida durante la segunda mitad del siglo XIX a causa de los movimientos migratorios de la época.
La masiva llegada de foráneos a la zona lanzó a muchas mujeres a la prostitución, siendo esta su única forma de sustento. Este barrio del este de Londres era más bien conocido por sus robos cometidos, la prostitución presente en sus calles, el alcoholismo y su extrema pobreza.
Su modus operandi: Sus victimas solían ser prostitutas de la zona a las cuales acorralaba en calles oscuras o de difícil acceso. Su primer paso era un corte mortal en la garganta y a eso le seguía la "carnicería", e incluso la desfiguración facial de algunas de las víctimas.
Los medios de comunicación del siglo XIX encontraron en la historia de Jack el Destripador una gran historia para vender sus páginas y ese hecho influyó en la magnitud de este fenómeno. El papel de los medios fue muy importante en la expansión de las noticias relacionadas con el salvaje asesino.
A través de los periódicos, la gente de a pie pudo seguir la investigación paso a paso generando, de ese modo, expectativas en la Metropolitan Police, la cual se vio incapaz de encontrar al malhechor. Desafortunadamente, los medios de comunicación contribuyeron también a que bajo la existencia de un criminal, otros actuaran de su misma forma .
Entre 1888 y 1891 se cometieron un total de once asesinatos de los cuales se distinguen cinco "canónicos", llamados así ya que todas las pistas encontradas indicaron haber sido cometidos por las mismas manos. Estos cinco asesinatos se cometieron en la segunda mitad del año 1888. Los otros seis asesinatos sucedieron antes de los cinco "canónicos" o después de ellos siendo 1891 el punto final de los asesinatos de Whitechapel.
Los homicidios cometidos en esta zona lanzaron a Whitechapel al punto de mira de la sociedad londinense, dándose cuenta de ese modo del nivel de pobreza del East End de Londres. A partir de ese momento los reformadores sociales pusieron su atención en la zona, revitalizándola al ver el estado de pobreza en el que se encontraba.
Hoy en día, el este de Londres explota la historia de Jack el destripador como parte de su folklore.
8.QUEEN MARY:
Hoy en día es un hotel de lujo en Long Beach, pero mucha gente no se atreve a entrar en él por estar considerado uno de los centros con mas actividad paranormal del mundo, de hecho hay registros de hasta 55 “manifestaciones”. Éstas son solo algunas:
La puerta 13 de la sala de máquinas: En 1966 se realizaron trabajos de mantenimiento en las puertas herméticas de la sala de máquinas. John Pedder realizó el trabajo de mantenimiento. Era un empleado muy joven, apenas 18 años. En un desgraciado descuido, John fue aplastado por la puerta nº 13, muriendo en el acto. Tiempo después, se amontonaron los testimonios de tripulantes y viajeros, que dicen haber visto a un hombre joven con barba, vestido de azul, caminando por el pasillo de la sala de máquinas y desapareciendo en la puerta nº 13. Un guía turístico se giró en uno de los pasillos y pudo ver como una figura se desvanecía delante de sus propios ojos. Inmediatamente, notificó lo sucedido. La descripción que realizó coincidía con los rasgos de John Pedder.
La guardería de 3º clase: En uno de los numerosos viajes que el Queen Mary ha realizado por el Atlántico. Una mujer dio a luz. El bebé, que los padres decidieron llamar Leigh Travers Smith. Y fue traído a esta guardería. Pero algo no fue bien. A las pocas horas de su nacimiento murió. Existen testimonios que aseguran haber escuchado, durante la noche, el llanto de un bebé procedente de la guardería. Muchos lo atribuyen al niño, Leigh Travers Smith.
El Salón de la Reina: Una niña, que nos visitó con sus padres, afirmó insistentemente que veía a una mujer. Pero lo cierto es que nadie la vio, excepto la niña. Ella no dejó de señalarla con él dedo diciendo: “está ahí”. La niña describió a la enigmática visión como una mujer joven y guapa. Ninguno de aquellos turistas imaginó, es que hay informes que recogen testimonios de tripulantes y viajeros, que aseguran haber visto en este salón , a una mujer joven, muy hermosa y vestida de traje de noche blanco, reluciente. Hay quien afirma, que la ha visto bailar elegantemente entre las sombras del salón. Son tan numerosos sus apariciones, a lo largo de la historia del barco, que le han puesto un apodo : “la mujer de blanco”.
Primera clase: a lo largo de la historia del Queen Mary, son numerosos los informes de hechos extraños ocurridos en las habitaciones más lujosas: el sonido del correr del agua de los grifos en mitad de la noche, y posteriormente comprobar que ningún grifo se abrió; el teléfono sonando a altas horas de la noche, sin que nadie haya realizado la llamada; pasajeros que se quejan que la habitación de al lado hacen mucho ruido y no le dejan descansar, sin embargo, se comprobó que la habitación de al lado no estaba ocupada.
9.CATACUMBAS DE PARÍS:
Bajo París, la ciudad del amor, se encuentran unas catacumbas que albergan aproximadamente a unos 7 millones de cadáveres, por lo que leyendas, no faltan.
Algunos aseguran que en el año 1961, varias personas que se aventuraron a entrar en las Catacumbas, sufrieron una de las experiencias más aterradoras que se hayan contado. Entraron a las Catacumbas con nada más que unas antorchas en la mano, en algún momento de su recorrido, todas las antorchas fueron apagadas por el viento. Después de algunos instantes de pánico, una persona mantuvo encendida su antorcha, esto le permitió tomar de la mano a quien se encontraba de tras suyo, de esta forma continuaron su recorrido hasta encontrar la salida. Al final la leyenda cuenta que, cuando dicha persona giró para ver sus demás compañeros, se dio cuenta de que todos habían desaparecido, y lo que realmente sujetaba era sola una sombra, según este relato, jamás se volvió a saber de las otras personas.
Existen muchas más, que de igual forma están relacionadas con el miedo y el terror que en ocasiones inspira una visita por este lugar, como aquella que dice que en las Catacumbas existe un cuerpo policíaco que está encargado de vigilar todos estos túneles hasta el día en que sean cerradas al público y no se pueda ver todo lo existe en el subsuelo parisino.
Lo que sí es un hecho, es que en la actualidad se encuentra prohibido realizar cualquier tipo de recorrido o visita, sin la supervisión oficial, de no cumplirse con esto, se puede ser acreedor a una multa que puede llegar a alcanzar los 60 euros. Aun así, es posible realizar una visita a este singular sitio turístico de la ciudad de París, si bien no es de los más visitados, resulta muy interesante conocer la forma en que están agrupados todos estos huesos humanos, formando peculiares construcciones.
10.LA PUERTA DEL INFIERNO, UZBEQUISTAN:









Este post es TERRORIFICO, ¡ay!
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